lunes, septiembre 27, 2010
jueves, agosto 26, 2010
Ayer, para cortarla SOLO POR 24 HORAS con la droga llamada The Sopranos, tuve la poco feliz idea de alquilar "Un hombre solitario*" con este muchacho Douglas.
d) puede una actriz como Susan Saradon haberse puesto unas tetas a lo Moria Casan y "lucirlas" junto al estire de cara??Douglas es un pelotudo engreído y, claro, un actor mediocre.
Douglas es el Raúl Taibo de Hollywood.
GRACIAS POR EXISTIR TONY SOPRANO!!!
* Nota de El sitio de la nada: "El hombre solitario" se estrena hoy en cines argentinos, se sugiere no indagar en los mecanismos comerciales que utiliza el videoclub donde alquila JCD.
lunes, agosto 23, 2010
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lunes, junio 21, 2010
Te invito a mi fiestita
Ni si quiera respondí.
¿Pero por qué tengo que ir disfrazado del Chapulín colorado si puedo disponer de la comodidad cotidiana del jean y las Converse? Y eso que no quiero hablar de aquellos que ¡alquilan! disfraces renunciando de esa forma incluso a la creatividad, único argumento posiblemente válido, pero absolutamente extinguido en nuestra sociedad-consumidora-de-fiestas-de-disfraces (el que va a una fiesta de disfraces no es creativo, es una verdad indiscutible esa). De última, puedo entender una fiesta de disfraces entre actores, personas que necesiten no salir del rol, personas que tomen como algo normal un acontecimiento absolutamente anti natural. Si querés disfrazarte, hacete actor.
Además, hay algo más profundo de las fiestas de disfraces que me inquieta, diría que hasta me enfurece: la discriminación. Las fiestas de disfraces son segregacionistas. ¿Alguien se anima a hacer la prueba de ir a una fiesta de disfraces sin disfraz? ¡Cuántos van a ser los oportunos que te deliren o que simplemente te pregunten por qué tu no-atuendo, cuántos serán los que te traten de aburrido! ¡Aburrido! Son los mismos que te tratan de aburrido porque te gustan las películas en blanco y negro, porque leés a John Berger o escuchás algo que no sea reggaetón.
Entonces, si no te gusta disfrazarte, te invitan en realidad a que no vayas, te expulsan de la presunta diversión.
No entiendo las fiestas de disfraces.
De hecho, suelo ir sólo a una clase de fiestas de disfraces: los casamientos.
jueves, mayo 20, 2010
El idiota
Me quedé pensando en lo que dijo el senador radical Sanz sobre que la Asignación Universal por Hijo hizo que aumentaran el consumo de droga y el juego. -Las escuelas reciben 25% más de chicos desde que existe la Asignación Universal por Hijo.
viernes, abril 09, 2010
Olas
Enfrentarlas y que la cresta se cierre justo sobre nuestras espaldas (y tal vez, sentir que ese estampido nos chupa los piés), mirar dentro nuestro el vértigo que genera que exploten encima.
Revivir aquellas tardes y mañanas esperando la próxima gran ola agarrado a las manos de mi viejo.
Sin él. Con él.
lunes, enero 25, 2010
Semejanzas
"La caja de resonancia fundamental de este México de los poderosos está en los medios electrónicos de comunicación. Pero, lejos de ser sólo un eco de lo que la clase política dice, la televisión y la radio adquieren voz propia y, sin que nadie lo cuestione, se convierten en la voz principal. La agenda nacional no la marcan los grandes problemas del país, vaya, ni siquiera los líderes políticos. No, las campañas electorales y las agendas gubernamentales van de acuerdo con las programaciones radiales y televisivas. La comunicación electrónica no difunde noticias, las crea, las alimenta, las hace crecer, las aniquila. La diferencia entre las opciones partidarias en tiempos de elección no está en los proyectos de Nación que sustentan unas y otras, sino en el tiempo que consiguen en los medios. [...] Es palpable la existencia de dos países: el que vive en los titulares y el que transcurre "off the record", fuera de los noticieros y las exclusivas."*
"En estos lugares se comentan entre ellos mismos, se saludan entre ellos mismos [...], se dicen mutuamente: 'somos la conciencia del nuevo poder, somos necesarios porque nosotros decimos que somos necesarios, el Poder necesita alguien que ponga en prosa y en verso intereses económicos y sus facturas, lo que nos hace diferentes de los bufones es que nosotros no contamos chistes, los explicamos".**
Subcomandante Insurgente Marcos. Marzo de 2000.
viernes, enero 22, 2010
Una tarde por la calle Bucareli
Belano y Bolaño me pasearon por el Paseo de la Reforma, por la Zona Rosa y, sobre todo, me sentaron en una silla del Café Quito, en la calle Bucareli, donde García Madero se juntaba ansioso con los poetas realvisceralistas.
Y un día llegué a la Ciudad de México. Y uno de esos días, en los que caminaba perdido y exhausto por el Paseo de la Reforma, decidí perderme hasta encontrar la calle Bucareli.
Caminé buscando el Café Quito, entre una seguidilla extraña de talleres y casas de repuestos de autos, veredas manchadas de aceite, menos parecidas las cuadras al DF que a las calles interiores de Sarandí. Diez, veinte cuadras y nada. Encontré un café que daba para eso de "un poco de mugre y sillas vacías donde podrían esconderse un personaje así y su creador", seis mesas vacías, una ocupada con dos hombres transpirados, mirando en silencio la televisión.
Pero el café no era Quito ni nada que supusiera ni una tibia relación con Ecuador. No tenía nombre. Así que pensé definitivamente, que el Quito en cuestión habría desaparecido, o que jamás existió.
Ahora, atrapado por el cinismo, aguardando una catástrofe o que no pase nada, pasada la medianoche en la vacía y enorme redacción de un diario, con televisores encendidos que nadie ve, con presentadoras de (malas) noticias que nadie escucha (porque no hay nadie), con el fantasma del periodismo, muertecito, cuerpo caliente, dando vueltas por mi consciencia, indago en las letras chilenas.
Empiezo por Lemebel y enseguida doy con una foto suya junto a Bolaño.
Y, todo tan hipertextual, de ahí vuelvo al autor de 2666 y entonces, un año después me entero por la wikipedia que el café Quito era el café La Habana en realidad, una ficcionalización más, nomás. Y me entero de algo mucho peor: que en el Café La Habana no sólo se sentaba Bolaño. También lo frecuentaron Octavio Paz y Carlos Fuentes y Fidel y el Che pensaron allí la revolución cubana.
Bucareli y Morelos. La esquina exacta de una calle que caminé entera, la esquina que no ví, que ignoró mi desconocimiento.
Entonces entro al google maps. Y escribo: "bucareli y morelos". Y hacia allí me lleva de nuevo esta temible modernidad del street view, en la que uno puede caminar, ver y en un par de minutos sentir cada rincón de cada calle.
Y ahí lo ví: el Café La Habana, y toda su fealdad moderna, su espacio, su lejanía con mi imaginación desmesurada.
El Café La Habana. El mismo lugar donde entré y pedí permiso para ir al baño. Y del cual me fui, rápido, para seguir buscando el Café Quito, antes de que se hiciera de noche.
Ver mapa más grande
lunes, enero 18, 2010
El valor de una imagen (y de mil palabras)
chilenos festejan el triunfo de Piñera en las presidenciales 2010 con un busto del genocida Augusto PinochetCarta de Lemebel a Piñera
Demasiado barato quiere comprar este paisito, don Piñi; usted que va por la vida tasando y preguntando cuánto vale todo. Y de un guaracazo se compra medio Chiloé, con botes y palafitos incluidos. Con cerros, bosques y ríos, hasta que se pierde la mirada en la distancia, le pertenece a usted.
¿Cómo puede haber gente dueña de tanto horizonte? ¿Cómo puede haber gente tan enguatada de paisaje? Me parece obscena esa glotonería de tanto tener.
Me causa asombro que, más encima, quiera dirigirnos la vida desde La Moneda.
Muy barata quiere rematar esta patria, don Piñi, y sólo con un discurso liviano de boy scout buena onda. Pura buena onda ofrece usted, don Piñi boy, como si estuviera conquistando al populacho con maní y papas fritas. Nada más, el resto pura plata; empachado de money, quiere pasar a la posteridad sólo por eso. Porque cuando cita mal a Neruda se nota que a usted le dio sólo para los números y no para la letra. Es decir, usted es puro número y cálculo, señor Piñi, poca reflexión, poco verbo, poca idea, aunque esa es la única palabra que usa entre sus contadas palabras efectistas. Buena onda y futurismo. Las heridas se parchan con dólares. La memoria queda atrás como una tétrica película que olvidar. Sin vacilar marchar, que el futuro es nuestro (parece himno de la juventud nazi). Así arenga usted a este pueblo embelesado con los adelantos urbanos hechos por la Concertación. Nadie sabe para quién trabaja, y usted la encontró lista. O sea, usted se pasa de listo, don Piñi.
Quiere hacernos creer que siempre fue demócrata, pero lo recordamos clarito sobándole el lomo a la dictadura, haciéndole campaña a Büchi, amigote de la misma patota facha que le anima la campaña. Los peores, la gorilada del terror. Parece que este suelo nunca aprendió la lección, ni siquiera a golpes, y con facilidad se traga el sermón de la derecha pinochetista, ahora remasterizada con piel de oveja neoliberal. Pero son los mismos de entonces, soberbiamente gozando los privilegios de la democracia que conseguimos nosotros, y sólo nosotros, porque también yo dudo que en el plebiscito votara que NO simpatizando por la derecha. Mire usted qué fácil le resultaba tratar de transformar el Mapocho en un Sena con sauces. Puro arribismo, intentar esticar con terracitas y botecitos parisinos a nuestro roto Mapocho, quizás lo único rebelde que le va quedando a esta ciudad.
Qué delirio, míster Piñi, ¿por qué no se va a Europa si cacha que nunca va a poder blanquear la porfiada cochambre india de nuestra raza?
Quizá todo el país se acuerda de usted formando parte de la nata panzona del derechismo empresarial. Por entonces, en aquella época de terror, quien hacía fortuna de alguna manera era a costa de las garantías de la represión. Usted llenaba sus arcas, don Piñi, y nosotros sudábamos la gota gorda, o la gota de sangre. Fíjese que no se nos ha olvidado, y nunca se nos olvidará, aunque a usted le reviente que el pasado aflore cuando menos se lo espera.
A usted ni a sus yuntas de pacto les conviene el pasado, por eso miran turnios y amnésicos al futuro. Su discurso Disneyworld, míster Piñi, no resiste análisis, y sólo el arribismo miamista de algunos chilenos le compra su receta de vida fácil, su filosofía banal de texano paticorto. Usted me recuerda a Bush, a Menem, Piñito. Es la nueva derecha titiritesca y farandulona. Puro show, pura foto tecnicolor de mundo feliz con sus sombreros republicanos en el Crown Plaza.
Pero le falta la cultura a su centroderecha inmediatista. No hay peso intelectual en su carnavaleo de propaganda. Nada más que modelos tetudas y parientes de hippysmo revenido. Demasiado barato quiere rematar este país, Piñito. Ni siquiera basta con su cátedra fantasma en las aulas de Harvard.
Tampoco, usar de propaganda la limosna que puso por mi amiga Gladys en sus últimos momentos; eso es muy feo, y de mal gusto. Sobre todo para usted que es tan humanista cristiano. Porque usted es pillo, Piñín. Quiere sacar adherentes de todos lados, como si este país fuera sombrero de mago.
Lástima que la oferta de su vanidosa feria de variedades huele a ventaja populista. Nada más, don Piñi; el resto, esperar con cueva lo que ocurra.
El gran cronista y escritor chileno Pedro Lemebel dio a conocer esta carta abierta a Santiago Piñera, el candidato de derecha de la Coalición por el Cambio que ayer, 17 de enero, ganó las elecciones presidenciales chilenas.*
foto: AFP
martes, enero 12, 2010
Superación
to be born again
this is a train
this is a train
this is a train
this is a train of thought
get on the train
get on the train
get on the train
to the Mystic Church
to the Brotherhood of the Light
to the Light of the Head
Where we can be free
get on the train
get on the train
get on the train
i believe i've transcended
i do believe
i've transcended
to be born again
i have transcended
i've transcended
i've transcended TIME
sábado, diciembre 26, 2009
2.0
miércoles, diciembre 23, 2009
domingo, diciembre 13, 2009
martes, diciembre 01, 2009
Víctima
1. ¿Qué pesa más: el collar de perlas, la billetera llena o el estómago vacío?
¿Qué duele más: ver a ese señor horrible de barba larga y costras en los pies sucios durmiendo bajo la marquesina de una farmacia en la avenida Santa Fe, tapado con cartones y diarios, o que haya que meter la mano por entre las rejas para pagarle el chocolate caro al quiosquero de la misma avenida?
¿Qué lastima más: ver todas esas cuatro por cuatro de vidrios oscuros andando su obsenidad o que los cartoneros ocupen todas las noches dos carriles de la avenida Córdoba para, así, aspirar a comer algo con lo que recauden de lo que vos y yo y el vecino tiramos a la basura?
Lo que duele, lastima y pesa es escucharlo a Tinelli hablar entre culos de cotillón y purpurina de lo peligroso que es vivir en este país.
2. ¿Peligroso para quién?
(atención: Tinelli sabe muy bien lo que dice).
3. Es horrendo enterarse todos los días de que alguien muere porque otra persona le quita la vida mientras intenta quedarse con su plata. Es espantoso y penalmente condenable. ¿Pero qué tenemos para decir del derecho a vivir dignamente que les corresponde a todos esos menores que son agarrados siempre después y nunca antes? ¿A quiénes les importan esos menores antes de que maten por 30 pesos? ¿Alguien se anima a decir que todos esos chicos adictos al paco, supervivientes de la crueldad de las diferencias, nacieron para matar? ¿Alguien se anima a decir que ellos no preferirían haber terminado el colegio, ir los domingos al club con sus padres, de vacaciones en enero, comer turrón hasta reventar en Navidad?
4. Susana quiere matar a los que matan.
Pero la ecuación es de primer grado: si matamos a los que matan alguien va a venir a matarnos a nosotros por haber matado. El que mata tiene que morir. Esa frase dice eso. No lo digo yo. Lo dice Susana, que sabe muy bien lo que dice.
5. Y Tinelli pide a gritos: algo hay que hacer. Porque seguramente Tinelli se siente una víctima de la inseguridad. Como vos, como TN, como Mirtha.
Ok. ¿Hacer algo con quién? Eso es lo que no dice Tinelli, que sabe muy bien lo que dice.
Y lo que no dice.
6. Hay que hacer algo para que se acaben las víctimas. ¿Pero, quién es la verdadera víctima?
¿Quién les da la seguridad de una vida digna a todos esos chicos que salen a matar por un poco de paco?
7. Estoy seguro de que cuando Tinelli dice “algo hay que hacer” no se refiere a darles de comer, de trabajar, de estudiar a estos chicos. Tinelli, insisto, sabe muy bien lo que dice.
"Algo hay que hacer" me suena mucho más a aquello de otra época. Aquello que muchos han dicho con espuma blanca en la boca, con el odio insensato brotándoles del alma, aquello de “algo habrán hecho”, mientras este país perdía hijos, padres, nietos, cerebros inteligentes.
Algo hay que hacer. Algo habrán hecho.
Así se hunde en la miseria este país. Que siga la fiesta miserable.
domingo, noviembre 29, 2009
Harrison

XLVII
Sin salir de la puerta
se conoce el mundo.
Sin mirar por la ventana
se ve el camino del cielo.
Cuando más lejos se va,
menos se aprende.
Así, el sabio,
no da un paso y llega,
No mira y conoce,
no actúa y cumple.
“Tao Te King”
Lao Tse (**)
Canción de pájaros migrantes
Una pequeña imagen de Buda que cruzó la tierra y tu foto que se ilumina por sí misma. La mirada concentrada y dulce, quizás parecida a esa forma única con que siempre enhebraste tus melodías.
Tus canciones son generadoras de luz. Muchas, incluso, despliegan tanta espiritualidad que, como tus manos en el diapasón de la guitarra, hacen que la música crezca junto con las plantas, los niños y el deseo de los amantes.
Busco refugio en tu música y lo que encuentro es felicidad. Me repliego en el claroscuro de un templo milenario y tu voz me lleva al futuro, a la esperanza de los pájaros migrantes.
Tu despedida elegante fue la del sabio en la montaña, cantando mantras de amor, antes de iniciar el viaje definitivo. Ese que se llevó parte de nuestra vida, como ocurre cuando nos dejan los seres amados.
"El mundo está terriblemente más vacío ahora sin él", dijo sobre vos, Bob Dylan. Y seguirá siendo cierto.
Qué generosas tus canciones, George. Siempre están ahí para darnos todo. Y encierran en su belleza, el fluir constante de los afluentes del Gánges. "No habrá un futuro donde dejemos de ser", nos recordaste en tu última canción, citando el Bhagavad-Gita.
Te siento muy cerca de mi corazón, fiel amigo, mientras el sol ilumina esta ciudad de solitarios. Tu música colmada de eternidad irradia vida; ella mueve algo en el aire.
Por Juan Carlos Diez (*)
* Juan Carlos Diez es autor de Martropía, conversaciones con Luis Alberto Spinetta; y de El nacimiento de los peces (Poesía-Ediciones del Dock).
** George Harrison se inspiró en este texto del Tao Te King para componer The Inner Light, tema grabado por los Beatles en Bombay junto a músicos de la India.
viernes, noviembre 20, 2009
Doris
jueves, noviembre 05, 2009
Dos pensamientos sobre lo mismo
El mejor ejemplo de gobierno no se saca de los libros. Se saca de una madre. O sea, ella siempre va a cuidar al más debilitado. Si tiene que dar un pedacito de carne más, se lo da al más debilitado. Si ella tiene que dar una mamadera más, se la dará al más debilitado. Ella adora a todos, ama a todos, pero aquel debilitado no es el más bonito, no es el más inteligente, es el más necesitado. Y ese es el espíritu de madre. Yo te confieso que gobierno el país con espíritu de madre. O sea, nosotros tenemos que cuidar de las personas más pobres. El rico no precisa del Estado.
miércoles, octubre 21, 2009
Milagros
Pero en el medio no sé cómo llegué a un blog que había levantado una nota que escribí para el diario, una crónica del día de la virgen de San Nicolás (una experiencia muy rara, dado mi ateísmo). Y tenía comentarios. Por suerte para mi qué-diran-interno no hay ningún elogio, así que quise copiar+pegar estos comments para que compartamos ciertas miradas de la vida y de los fenómenos paranormales de muchos; va incluido el primer comentario, ciertamente curioso (para mí). Pero nunca funcionó el "pegar". Entonces dejo el link.
A punto de postear escucho a Lalo Mir por la TV Pública contar que hace unos años empezaron a mover un pedido para que Gaudí sea beatificado. Podría llegar a convertirme.
lunes, octubre 12, 2009
Feria
Feriado es "día festivo".
Si hay fiesta, pues, hay festejo. Si hay festejo existe, supuestamente, algo que festejar.
Si hay algo que festejar entonces no hemos entendido nada. El 12 de Octubre sí, representa la unión de dos culturas, pero antes que esa unión está la conquista, el genocidio y la desigualdad que ese episodio de 1492 todavía genera en nuestras sociedades hispanoamericanas.
El Sitio de la Nada hoy no festeja.
martes, octubre 06, 2009
martes, julio 28, 2009
Pensar
¿En que lo mal que está que la presidenta aparezca media hora tarde para la foto? ¿En sus labios colagenados? ¿En lo bien que baila el imitador de De Narváez?
¿Qué buscamos los argentinos para vivir tranquilos? ¿Que el auto nuevo ande bien? ¿Que el pibe que nos roba esté en la cárcel? O mejor: ¿muerto? Hablo del pibe que nos roba, el pibe que anda con un fierro porque su vida no vale nada y en ese razonamiento, si la suya no vale: ¿por qué va a valer la de otro? La DEL otro. La mía. La tuya.
Hablo del pibe que se quema con paco y no llora. Que se quema con paco hasta morir. O hasta matar.
¿Qué buscamos los argentinos para vivir tranquilos? ¿Una policía corrupta que se roba la droga que incauta o sale borracha a matar a tiros a la gente, que extorsiona, que viola los derechos humanos, pero que nos da seguridad?
¿Qué queremos los argentinos de nuestra tierra? ¿Queremos devastarla, sacarle todo para plantar más soja? ¿Convertirla en un desierto? ¿Un lugar sin árboles, sin agua, sin gente?
¿Queremos menos retenciones para hacer más grande la pileta de la mansión? ¿Qué queremos? ¿Atropellar la vida a bordo de una 4x4 y veranear en Punta?
¿En qué estamos pensando cuando nos olvidamos de lo que somos y de la suerte que tenemos de estar de este lado de la villa, de este lado de la miseria, del hambre, de la exclusión definitiva, sobreviviendo? ¿De lo afortunados que somos que nacimos de este lado del muro con el que todavía sueña Gustavo Posse en San Isidro?
Y te hago otra pregunta: ¿En qué pensás cuando pensás en Chaco? En esa provincia tan joven como pobre, exhuberante en belleza y en desigualdad.
Chaco no sólo se queda sin árboles por la tala indiscriminada. Se está quedando sin su gente.
En Resistencia la mitad de su población es pobre. Y casi dos de cada diez son indigentes. Un alto porcentaje de chicos está desnutrido.
En Chaco la gente vive, en promedio, seis años menos que en el resto del país. Los ríos se secan y los que no, están contaminados por los agroquímicos. La población bebe la escasa agua de esos ríos y se muere de cáncer, o nace malformada, o retrasada mental.
Las comunidades indígenas sufren la falta de agua y de comida. El invasor se cansó de matarlos, pero la tuberculosis todavía es impiadosa: encontró un lugar perfecto para perpetuar su historia milenaria en la sangre de los humanos (sí, los indígenas son humanos).
Chaco, esa Chaco, es Argentina. Te suena obvio, pero no estoy seguro de que lo sea. Te lo digo de vuelta, porque no hablo de la mera ubicación geopolítica: Chaco ES Argentina. Y vos y yo vivimos en Argentina.
Estos tres segundos de silencio son para que pienses en eso.
lunes, julio 27, 2009
jueves, julio 16, 2009
Raro
Aquí por donde ando ahora, ese sentimiento se ha convertido en pesadilla. Lindas o feas, modernas o, como la mayoría, pacatas. Relajadas o perseguidas. De las que miran a los ojos a los hombres, o las otras. Todas o casi todas.
Nueve de cada diez mujeres tucumanas usan aros perla.
Siento escalofríos.
miércoles, julio 08, 2009
Fin
lunes, junio 29, 2009
Al gran pueblo, salud
Tristes. Idiotas. Ilegales. Embaucadores. Corruptos. Individualistas.
Irrespetuosos. Cíclicos. Cerrados. Obvios. Sordos. Ciegos. Mudos.
Materialistas. Ingenuos. Soberbios. Vacíos. Amorales. Frívolos.
Menemistas.
Argentinos.
Macri y su imitador. Sede PRO. 28-6. 9.30 de la mañana.
martes, junio 23, 2009
(No) Ver

viernes, mayo 29, 2009
Dios mío
Como el "aparato" de Grassi reaccionó, alimentado por personajes como Portal, Mariano Grondona y Feinmann (Eduardo, el corrupto "periodista" ladero de Haddad, está claro), y se movilizó bajo el disfraz de "vecinos indignados", la Justicia calmó las cosas y decidió que, momentáneamente, fuera la Iglesia la que quedara a cargo del hogar de Grassi, hasta que pudieran hacer el "desalojo".
Lo interesante es el fallo de la jueza -que llegó a mis manos por cuestiones laborales-. Allí, más o menos, decía que se le daba la guarda a la Iglesia por "tener autoridad moral necesaria".
A la misma Iglesia que no excomulgó a Grassi, a pesar de estar acusado de 17 hechos hechos de abuso sexual, corrupción de menores y amenazas.
A la misma Iglesia que hoy, a través de un cardenal español, Antonio Cañizares, dijo que el aborto no es comparable con la pedofilia: "quitarle la vida a uno es más grave que originarle unos traumas".
"Unos traumas".
Eso, para no hablar de Von Wernich.
martes, mayo 26, 2009
Engaños
miércoles, mayo 20, 2009
Berger otra vez
No tengo idea por qué me imaginé a la madre de Berger idéntica a Asunción, una bella anciana que conocí en Barcelona. Ella estaba sentada frente a una iglesia, abrigada por un tapado de piel marrón, con el pelo blanco y los labios rojo oscuro, que al ver que le estaba sacando una foto me sonrió encantadoramente, detrás de sus anteojos y sus arrugas y bajo un paraguas del mismo color que su boca. Asunción me contó varias cosas, hablamos un rato, pero lo único que recuerdo ahora es que fue reina de belleza de su pueblo (Barcelona) a los 14 años. Que era guapísima, eso tal vez lo recuerdo pero no me lo contó. También puedo sentir ahora su olor, su olor de vieja digna, un mismo perfume que, como tantas otras cosas, lleva décadas impregándose en su piel.
Hoy volví a leer a Berger. Apenas unas páginas de un libro que se llama (que tradujeron) "Cada vez que decimos adiós", editado por De la Flor.
"...Se también en ese caso que los poderosos le temen al arte, cualquiera sea su forma, y que esa forma de arte corre entre la gente como un rumor y una leyenda porque encuentra un sentido que las atrocidades no encuentran, un sentido que nos une porque es finalmente inseperable de la justicia".
viernes, mayo 01, 2009
Creer (en algo)

Creo en el poder de la imaginación para rediseñar el mundo, para liberar la verdad que vive dentro nuestro, para contener la noche,para trascender a la muerte, para encantar a las autopistas, paracongraciar a los pájaros, para ganarnos la confianza de los locos.
Creo en mis propias obsesiones, en la belleza del choque de autos, en la paz del bosque sumergido, en la excitación de un balneario desierto, en la elegancia de los cementerios de automóviles, en el misterio de los estacionamientos para coches de varios pisos, en la poesía de los hoteles abandonados.
Creo en las pasarelas olvidadas de Wake Island, que apuntan al Pacífico de nuestras imaginaciones.
Creo en la misteriosa belleza de Margaret Thatcher, en el arco de susfosas nasales y el brillo de su labio inferior; en la melancolía de los conscriptos argentinos heridos, en las sonrisas hechizadas del personal de las estaciones de servicio; en mi sueño sobre Margaret Thatcher siendo acariciada por ese joven soldado argentino en un motel olvidado, observados por un empleado de estación de servicio tuberculoso.
Creo en la belleza de todas las mujeres, en la perfidia de sus imaginaciones, tan cercana a mi corazón; en la unión de sus cuerpos desencantados con las encantadas cintas de las cajas de supermercado;en su cálida tolerancia a mis perversiones. Creo en la muerte del mañana, en un tiempo exhausto, en nuestra búsqueda de un nuevo tiempoen las sonrisas de las azafatas y los ojos cansados de controladores aéreos en aeropuertos fuera de temporada.
Creo en los órganos genitales de los grandes hombres y las grandes mujeres, en las posturas corporales de Ronald Reagan, Margaret Thatcher y Lady Di, en los dulces hedores que emanan de sus labios cuando se ponen frente a las cámaras de todo el mundo.
Creo en la locura, en la verdad de lo inexplicable, en el sentido común de las piedras, en la locura de las flores, en la enfermedad guardada para la humanidad por los astronautas del Apollo.
Creo en nada.
Creo en Max Ernst, Delvaux, Dalí, Tiziano, Goya, Leonardo, Vermeer, DeChirico, Magritte, Redon, Durero, Tanguy, Cheval, las Watts Towers, Boecklin, Francis Bacon, y todos los artistas invisibles que están en instituciones psiquiátricas del planeta.
Creo en la imposibilidad de la existencia, en el humor de las montañas, en el absurdo del electromagnetismo, en la farsa de lageometría, en la crueldad de la aritmética, en las intenciones asesinas de la lógica.
Creo en las mujeres adolescentes, en su corrupción por la propia postura de sus piernas, en la pureza de sus cuerpos desordenados, en los rastros de sus genitales dejados en baños de moteles gastados.
Creo en el vuelo, en la belleza del ala, y en la belleza de todo lo que alguna vez ha volado, en la piedra arrojada por el niño pequeño que lleva consigo la sabiduría de hombres de estado y parteras.
Creo en la amabilidad del escalpelo del cirujano, en la geometría sin límites de la pantalla de cine, en el universo oculto dentro de los supermercados, en la soledad del sol, en la cháchara de los planetas, en lo repetitivo de nosotros mismos, en la inexistencia del universo y el aburrimiento del átomo.
Creo en la luz que las grabadoras de video proyectan en las vidrieras de los negocios, en los conocimientos mesiánicos de los radiadores de los coches de showroom, en la elegancia de las manchas de aceite en los hangares de los 747 estacionados en aeropuertos.
Creo en la no existencia del pasado, en la muerte del futuro, en las infinitas posibilidades del presente.
Creo en la degeneración de los sentidos: en Rimbaud, William Burroughs, Huysmans, Genet, Celine, Swift, Defoe, Carroll, Coleridge,Kafka.
Creo en los diseñadores de las pirámides, del Empire State Building, del Fuehrerbunker de Berlín, en las pasarelas de Wake Island.
Creo en los olores corporales de Lady Di.
Creo en los próximos cinco minutos.
Creo en la historia de mis pies.
Creo en las migrañas, el aburrimiento de las tardes, el miedo a los calendarios, la traición de los relojes.
Creo en la ansiedad, la psicosis y la desesperación.
Creo en las perversiones, en el enamoramiento con los árboles, en las princesas, los primeros ministros, las estaciones de servicio abandonadas (más hermosas que el Taj Majal), las nubes y los pájaros.
Creo en la muerte de las emociones y el triunfo de la imaginación.
Creo en Tokio, Benidorm, La Grande Motte, Wake Island, Eniwetok, Dealey Plaza.
Creo en el alcoholismo, las enfermedades venéreas, la fiebre y lafatiga. Creo en el dolor. Creo en los chicos.
Creo en los mapas, los diagramas, los códigos, los juegos de ajedrez, los acertijos, la tabla de horarios de las aerolíneas, los indicadores de los aeropuertos. Creo en todas las excusas.
Creo en todas las razones.
Creo en todas las alucinaciones.
Creo en todas las furias.
Creo en todas las mitologías, recuerdos, mentiras, fantasías, evasiones.
Creo en el misterio y la melancolía de una mano, en la amabilidad de los árboles, en la sabiduría de la luz.



