lunes, agosto 20, 2007

Una forma de felicidad

Había escuchado hablar de él, e incluso a ver algunos de sus trabajos. Hasta creo que entré, hace mucho, a su blog. Pero no estuve demasiado atento, no fui cortés. Hace poco un amigo me regaló un viejo número de la revista colombiana Gatopardo (esas cosas fantásticas que tiene la más "maravillosa" de las ciencias, el marketing, por la cual una gran revista de reportajes tiene prestigio aún con ese nombre). La abrí por el final y me topé con una nota sobre él. Me llamó la atención su foto, el sombrero y los anteojos que llevaba. Me pareció ver a un personaje salido de, por ejemplo, Big Fish, la película de Burton. E hice lo que nunca: empecé a leer la nota en un párrafo cualquiera.
La periodista transcribe lo que dice Fellini, uno de los personajes del personaje en cuestión: "A veces me gusta tomarme un tiempo para observar el mundo y ver lo increíble y lo frágil que es todo". Un poco más adelante, ya no habla por Fellini si no por él mismo: "Las ciudades te obligan a cerrar las emociones". O también dice, cerca del final: "Es un ejercicio lindísimo acordarme de cuando era chico... Recordar, por ejemplo, que cuando tenés diez años vivís con las rodillas hechas mierda y te duele, y de grande les tenés un cariño enorme a esas lastimaduras, porque no te pasan más".
Entonces, desde hace unas semanas me dedico a aprender sobre el personaje, a, de alguna manera, reparar el error propio.
Y recién volví a la nota de Gatopardo.
"Los dibujos de Liniers son una forma muy --muy-- sofisticada de felicidad". Es lo primero que leo que dice la periodista.
Y lo último; era lo mismo que yo pensaba.



1 comentario:

Fero S. dijo...

A pesar de tener como "política" sugerir blogs de gente amiga, agrego el de Liniers por razones obvias. No es un amigo porque no nos conocemos. Por lo demás, sí.