jueves, septiembre 04, 2014

La naturaleza de Gustavo Cerati (pequeña anécdota)

Cerati en esa fiesta de Año Nuevo (foto de mi compañero Diego F. Otero)
En el verano de 2009 me tocó la "glamorosa" tarea de escribir para el diario sobre el verano en Punta del Este. Eso significó que noche por medio me invitaran a fiestas que nada tenían que ver conmigo y que, por eso, resultaban interesantes por bocha de motivos: alcohol de altísimo nivel, que te cocinara Francis Mallmann, que Pancho Dotto te invitara a la fiesta en su casa (y todo lo que eso implicaba para la vista y la fantasía), escuchar cantar para vos y 30 más a Bebel Gilberto o ver al pelotudo de Alan Faena pasear toda su impunidad. Pero lo que más me gustaba de ir a esas fiestas, y casi el motivo principal por el que iba, era sin dudas que me iba a encontrar con Cerati. La primera vez que lo vi fue en la fiesta de Año Nuevo. Obviamente, no pude evitar que el primer cruce de miradas implicara pedirle una nota, para algo, en el fondo, estaba yo ahí. Con total gentileza me respondió: "Disculpá, pero estoy en otro plan".
Ese "otro plan" implicaba cobrar una suma alucinante de dinero por ir a esas fiestas, visitar asiduamente los baños con algunos de sus amigos, ningunear a su novia de entonces, Leonora Balcarce, quien atravesaba cada noche con cara de aburrida y abandonada. En una de esas noches, precisamente en la casa de Dotto, lo vi caerse de una especie de andador eléctrico y romperse el hombro. "Ay, boludo, me hice mierda", gritó más humano que nunca.
Sin embargo, a pesar de toda la narco fashion frivolidad, nunca dejó de parecerme un tipo cautivante, imposible de no seguir un poco con la mirada cada vez que andaba cerca. En definitiva, era el creador de la banda de sonido de mi adolescencia, el tipo que todavía me volvía loco con sus discos solistas y su vanguardia guitarrera (porque además era el mejor guitarrista de rock del país. O uno de los mejores tres).
Todo esto que cuento es bastante aburrido pero sirve como intro para describir en pocas líneas el último gesto que vi de él tan de cerca y fue el gesto más humano y más natural y por todo eso, más hermoso y esperanzador. Estábamos en una fiesta "exclusiva" en una casa de José Ignacio con pileta y el que pasaba música era Leandro Fresco, en aquel entonces el tecladista de su banda. Yo estaba de espaldas a la gente, esperando que una modelo bestial que hacía de bartender me sirviera una caipiroska cuando empezó a sonar Persiana americana. 
Como siempre que la escucho empecé a cantarla en voz baja mientras agarraba el décimo vaso de caipi y giraba 180 grados para mirar a Fresco y escuchar mejor esa versión remix del clásico de Soda.
Entonces, entre el DJ y yo, o mejor dicho, entre la pileta que separaba al DJ de todos nosotros y yo, estaba Cerati. Parado muy canchero, con una pierna cruzada detrás de la otra, apoyado así con su punta, como sólo una mega estrella del rock podía pararse. Y lo miré y me miró y de repente no parecía Cerati si no un fan de Soda. 
Como yo, como todos los que estábamos ahí, Gustavo Cerati cantaba bajito Persiana americana y sonreía. Cantaba su canción para él mismo. Y un poco, me gusta creer, también para mí.

miércoles, enero 23, 2013

Mi sueño de hoy


Un sueño de luz, como un amanecer
no pasará al olvido... 
Luis A. Spinetta



Hace dos o tres días soñé que mi amigo Juan Carlos Diez, Luis Alberto Spinetta y yo íbamos arriba de un auto, él atrás, y Juan en el asiento del acompañante y yo manejaba. Andábamos por Sarandí y charlábamos de cosas que no recuerdo. Hasta que en un momento frenamos en la esquina de Mitre al 2500, frente a mi escuela primaria, en la puerta de un edificio que está tomado desde hace décadas. Me doy vuelta, lo miro y le pido que me cuente recuerdos de su infancia en el barrio.
El Flaco estaba sentado en el asiento medio acostado, con el culo bien adelante, y tenía los rulos crecidos y cierto aire de juventud, como si fuera la tapa de Pelusón of Milk. Yo le pido entonces que me cuente sobre su infancia en el barrio. Pero el barrio no era su Bajo Belgrano natal, real; era Sarandí, mi barrio natal. Aunque en el sueño el Flaco había crecido en Sarandí.

Entonces Luis Alberto me mira con esa cara que le vi poner mil veces en la tele o en los recitales y que le habrá puesto un millón de veces a mi amigo Juan, que también era su amigo, tanto que durante cinco años charlaron hasta que Juan armó el bello, imprescindible e inolvidable libro "Martropía, conversaciones con Spinetta". Y con ese gesto, medio de "perdoname que te lo diga" me responde, casi lamentándose, "de eso prefiero no hablar, sabés?". 

Y se arma un silencio, repleto de miradas entre los tres, mientras por avenida Mitre pasaban colectivos y autos y la gente caminaba por la vereda, y ahí me doy cuenta (o tal vez nos damos cuenta los tres) de que el Flaco, en el sueño, está muerto también, y que se subió al auto para viajar un rato con nosotros, y que en un momento u otro se iba a ir y que yo nunca iba a manejar hasta su casa, para dejarlo ahí y quedar en volver a vernos; me doy cuenta de que en el sueño, Juan y yo supimos que ya estaba muerto, pero vivo. Exactamente como ahora y para siempre. 
Entonces le digo "Tenés razón Flaco, lo que pasa que vos y mi barrio están en mi corazón".
Y ahí se acaba el sueño. O mi memoria del sueño.




lunes, enero 21, 2013

Los perros


Janet y Fiona


Una vez, no hace mucho, estábamos con N. en una hermosa zona arbolada de Buenos Aires, tirados sobre un pareo. En un stop de nuestra salida en bici frenamos ahí, tomamos agua y fumamos marihuana y a mí un pájaro, presumiblemente una paloma, por el tamaño de lo que dejó salir, me bañó en su mierda una vez y otra a los 5 minutos de la primera. En la cabeza y el cuello y en la pierna.
Fumados, cagados, y a la sombra de unos sauces llorones en los bosques porteños, nos pusimos a mirar con detenimiento a la gente que paseaba junto a sus perros. Yo le dije a N. algo bastante obvio: que los perros y sus dueños sufren o gozan muchas veces de la mimetización. Se lo dije después de que pasara una rubia alta de músculos torneados al trote junto a su labrador amarillo; corrían como si se los viera en slow motion y HD, como si estuvieran haciendo una publicidad de comida para perros o para rubias, que al cabo es lo mismo. 
Después se nos cruzaron un hombre que caminaba medio encorvado junto a una especie de bulldog avejentado, ojeroso. Finalmente, al rato, venía una pareja con otro labrador, esta vez marrón chocolate, medio hiperquinético, probablemente adolescente, que corría para un lado y otro, que vino y nos chupeteó la cara y se tiró en el pareo y casi mea mi bici (ya, con la mierda de las palomas era demasiada humillación del Reino Animal para un solo día así que lo ahuyenté de un grito que salió de mis genes medievales) y que de en esas vueltas se acercó de manera amistosa a madre e hija y a su caniche blanco con rodete incluido, y cuando la madre vio al labrador lleno de efervescencia juvenil pegó un grito, dio un pequeño salto y alzó con un movimiento de atleta su caniche, que temblaba, aterrado, esperando el mordiscón de un rotweiler que no existía, sin voz para decirle a su dueña "te odio, hija de puta".
Entonces N. me miró, con sus ojos chinos, y me dijo que los perros eran los animales más inteligentes de la Tierra, a excepción de los humanos, que por cierto eran los pobladores más inteligentes de este planeta (lo dijo así). "Los perros la vieron antes que ninguno", se reía N. "Mirá las vacas, entregadas a morir para alimentarnos, no dicen ni mú, salvo en la India y no sé dónde más, las vacas son muy boludas, mientras que los perros la tienen de arriba: los bañan, les lavan los dientes, les dan un lugar en su cama, comida balanceada, los alzan ante el peligro, los llevan de vacaciones, los acarician y hasta les entregan el cuerpo de otro perro para que hagan el amor".
En los últimos tiempos leí en varias publicaciones hermosos textos sobre la relación de los hombres y los perros. En la sección Mundos Intimos, de Clarín, el poeta, narrador y periodista Fabián Casas describió cómo le cambió la vida la relación con Rita: "Rita salta y agarra en el aire el frisbee , Rita duerme a mi lado, Rita me escucha narrarle –propulsado por el whisky nocturno– una historia que posteriormente será un relato para chicos, Rita me despierta apoyándome su pata en la cara para que salgamos a pasear y distingue cuando hago un bolso para irme al trabajo o para ir al Dojo a hacer karate. Suena el motor del ascensor y Rita, por la forma de moverse,sabe que sube un conocido (¿qué percibe, el olor, los ruidos particulares?) pero nunca falla: da la sensación de que Rita tiene wi fi"
En Radar publicaron la carta que escribió en su blog el escritor británico Neil Gaiman cuando murió su perro Cabal: "Eramos una extraña pareja, los dos fascinados y deleitados con el otro. Los dos protectores".
Y también circuló por ahí el texto que nos escribió a los sudamericanos la bella cantante y pianista Fiona Apple, excusándose por no venir, pues su perra se moría y ella quería estar ahí hasta el último segundo. "Es mi mejor amiga, mi madre y mi hija y mi benefactora y es la que me enseñó lo que es el amor. No puedo ir a Sudamérica. No ahora.".
Y yo entiendo a N. y tiene razón, los perros no son ningunos boludos. Pero los humanos tampoco, hay algo en ese relación que supera nuestra capacidad cognitiva, algo ancestral, algo que responde a un instinto que no manejamos y que nos lleva a unirnos a los perros, a buscarnos el uno en el otro y acompañarnos y pasar el rato que son estos años acá, en lo que en una época era el peligroso mundo de los animales salvajes (para el que los perros servirían de alerta y protección) y "ahora", de unos cuantos siglos a esta parte, es el peligroso mundo de nosotros mismos, los hombres y mujeres de la ciudad salvaje.

Hay suficiente tristeza en la vida
por hombres y mujeres para colmar nuestros días
Y cuando sabemos que las reservas rebosan de tristeza
¿Por qué buscamos añadir aún más?
Hermanos y hermanas les pido que reflexionen antes,
De darle su corazón a un perro, para que lo desgarre.
Rudyard Kipling*

*El fragmento es citado por Neil Gaiman en su carta dedicada a Cabal.

lunes, enero 14, 2013

El círculo Darín


Gaby Herbstein


Participar del debate sobre las declaraciones de Darín me parece que sería una muy poco interesante contribución a desviar el foco de las discusiones que realmente importan respecto del país y lo que (nos) pasa. No estoy en contra de la nota en Brando que disparó el quilombo, ni de que se le pregunte lo que sea y responda lo que se le ocurra, y banco a Pablo, amigo en quien confío por su honestidad y capacidad intelectuales (y porque compartimos el Fútbol de los Jueves y algunas Noches Bien Regadas), que fue quien le hizo la nota tan paniqueada por el resto de todos -TODOS- los medios.
Darín volvió a hablar hoy, y aclaró unas cosas, asomó la cabeza por encima de la superficie del tsunami, y hasta dijo, en una ostentación de la consideración por el otro, en el ejemplo más lineal de su relato, que en realidad tenía razón Luppi (releyendo me di cuenta que había escrito "Luppo" y que a Federico le hubiese quedado mucho mejor en su carrera actoral "Luppo" que Luppi) en eso de que "más que ingenuo fue un pelotudo". Fácil es leer lo que dice Luppo como un insulto. Menos, pensar que Luppo y Darín tienen confianza y quién no le dice pelotudo a otro amigo cuando bardea o algo se le va de las manos. También, cabe suponer, Darín podría ser irónico, pero en todo caso, lo que no tiene discusión es su coherencia discursiva, parte de su carisma y su inteligencia, tal vez, que hace que lo querramos en el Fútbol de los Jueves, en el asado del viernes, en el bar del sábado, en las pastas del domingo, en la carpa de al lado en Punta Mogotes, primo, vecino, compañero de laburo y hasta (o sobre todo) jefe. Por eso, habla otra vez Darín y genera inmediatamente, como un tornado que envuelve palabras sencillas y pacíficas, ingenuas e inteligentes, otra ola inmensa de pérdida de tiempo.
Muy a su pesar.
Incluso este texto, que manifiesta que no quiere hablar de Darín, habla de Darín.


lunes, julio 30, 2012

Héctor Tizón (1929-2012)

"En ese preciso momento llamaron a la puerta de su habitación en el pequeño hotel donde estaba alojado, para anunciar la cena. Antes de bajar tuvo tiempo de pensar: el que vive no existe porque no piensa que vive. Sólo el moribundo vive, porque está consciente de que vive pero puede dejar de vivir".

De Extraño y pálido fulgor.

martes, julio 24, 2012

Fragmento del libro "Cien horas con Fidel", conversaciones con Ignacio Ramonet





Algunos procuradores multiplican las acusaciones contra la Revolución Cubana, y la acusan constantemente de toda suerte de cosas. Usted que es abogado, ¿qué argumentos a favor de la Revolución les opondría?
Bueno, voy a ser largo, le advierto. Y voy a retomar algunos argumentos que dije en el discurso del aniversario 50 del Moncada. Porque, vamos a ver, ¿cuál es la culpa de Cuba? ¿Qué hombre honesto tiene razón para atacarla?
Con su propia sangre y con las armas arrancadas al enemigo, su pueblo derrocó una cruel tiranía de Batista impuesta por el gobierno de Estados Unidos, que poseía ochenta mil hombres sobre las armas. Fue el primer territorio libre del dominio imperialista en América Latina y el Caribe, y el único país del hemisferio donde, a lo largo de la historia poscolonial, torturadores, asesinos y criminales de guerra, que arrancaron la vida a decenas de miles de personas, fueron juzgados y ejemplarmente sancionados.
Recuperó y entregó totalmente la tierra a los campesinos y trabajadores agrícolas. Los recursos naturales y las industrias y servicios fundamentales fueron puestos en manos del único dueño verdadero: la nación cubana. En menos de 72 horas. luchando incesantemente día y noche, Cuba destrozó la invasión mercenaria de Girón organizada por un gobierno de Estados Unidos, lo que evitó una intervención militar directa de ese país y una guerra de incalculables consecuencias. La Revolución contaba ya con el Ejército Rebelde, más de 400 mil armas y cientos de miles de milicianos. Se enfrentó con honor, sin concesión alguna, al riesgo de ser atacada con decenas de armas nucleares en 1962. Derrotó la “guerra sucia” extendida a todo el país, a un costo de vidas superior al que pagó por la guerra de liberación. Soportó inconmovible miles de actos de sabotaje y ataques terroristas organizados por el gobierno de Estados Unidos. Frustró cientos de planes de asesinato contra los líderes de la Revolución.
En medio de un riguroso bloqueo y guerra económica que han durado casi medio siglo, Cuba fue capaz de erradicar en un año el analfabetismo, cosa que no han podido vencer, en más de cuatro décadas el resto de los países de América Latina —con la notable excepción de Venezuela, gracias a la revolución bolivariana—, ni tampoco Estados Unidos. Llevó la educación gratuita al ciento por ciento de los niños. Posee el más alto índice de retención escolar —más del 99 por ciento entre el preescolar y noveno grado— de todas las naciones del hemisferio. Sus alumnos de primaria ocupan el primer lugar del mundo en conocimientos de lenguaje y matemáticas. Ocupa igualmente el primer lugar mundial en maestros per cápita y menor cantidad de alumnos por aula. La totalidad de los niños con dificultades físicas o mentales estudian en escuelas especiales. La enseñanza de computación y el empleo de medios audiovisuales de forma intensiva se aplica hoy a la totalidad de los niños, adolescentes y jóvenes, en campos y ciudades.
El estudio con una remuneración económica del Estado se ha convertido, por primera vez en el mundo, en una oportunidad para todos los jóvenes de 17 a 30 años de edad que no estudiaban ni poseían empleo. Cualquier ciudadano tiene la posibilidad de realizar estudios que lo conduzcan desde el preescolar hasta la obtención del titulo de Doctor en Ciencias sin gastar un solo centavo. La nación cuenta hoy con más de treinta graduados universitarios, intelectuales y artistas profesionales por cada uno de los que existían antes de la Revolución. El nivel promedio de conocimientos de un ciudadano cubano alcanza ya no menos de nueve grados. No existe en Cuba ni siquiera el analfabetismo funcional.
Escuelas de formación de artistas y de instructores de arte se han extendido a todas las provincias del país, donde cursan estudios y desarrollan su talento y vocación más de veinte mil jóvenes. Decenas de miles adicionales lo hacen en escuelas vocacionales, que son canteras de las escuelas profesionales. Las sedes universitarias se extienden y abarcan a todos los municipios del país. Jamás se produjo en ninguna otra parte tan colosal revolución educativa y cultural, que convertirá a Cuba, por amplio margen, en el país con más conocimientos y más cultura del mundo, aferrada a la profunda convicción martiana de que sin cultura no hay libertad posible.
La mortalidad infantil se ha reducido de 60 por mil nacidos vivos a una cifra que fluctúa entre 6 y 6,5. [9] Es la más baja del hemisferio, desde Estados Unidos a la Patagonia. Las perspectivas de vida se han elevado en 15 años. Enfermedades infecciosas y transmisibles como la poliomielitis, el paludismo, el tétanos neonatal, la difteria, el sarampión, la rubéola, la parotiditis, la tos ferina y el dengue han sido eliminadas; otras como el tétanos, la meningitis meningocócica, la hepatitis B, la lepra, la meningitis por hemófilos y la tuberculosis, están totalmente controladas. Hoy en nuestro país mueren las personas de iguales enfermedades que en los países más altamente desarrollados: cardiovasculares, tumorales, accidentes y otras.
Una profunda revolución se lleva a cabo para acercar los servicios médicos a la población, a fin de facilitar su acceso a los centros de asistencia, preservar vidas y aliviar dolores. Profundos estudios se realizan para romper la cadena, mitigar o reducir al mínimo los problemas de origen genético, prenatales o asociados al parto. Cuba es hoy el país con el más alto índice de médicos per cápita; casi duplica el número de los que la siguen detrás.
Los centros científicos laboran sin cesar para buscar soluciones preventivas o terapéuticas contra las enfermedades más graves. Los cubanos dispondrán del mejor sistema medico del mundo, cuyos servicios continuarán recibiendo de forma absolutamente gratuita. La seguridad social abarca al ciento por ciento de los ciudadanos del país.
El 85 por ciento de la población es propietaria de la vivienda. Esta está libre de todo impuesto. El 15 por ciento restante paga un alquiler absolutamente simbólico, que apenas se eleva al 10 por ciento del salario.
El uso de drogas alcanza a un ínfimo número de personas, y se lucha resueltamente contra él. La lotería y otras formas de juego lucrativo fueron prohibidos desde los primeros años de la Revolución para que nadie cifrara su esperanza de progreso en el azar.
Nuestra televisión, radio y prensa no practican la publicidad comercial. Cualquier promoción está dirigida a cuestiones de salud, educación, cultura, educación física, deporte, recreación sana, defensa del medio ambiente; a la lucha contra las drogas, contra los accidentes u otros problemas de carácter social. Nuestros medios de difusión masiva educan, no envenenan ni enajenan. No se rinde culto ni se exaltan los valores de las podridas sociedades de consumo.
No existe culto a ninguna personalidad revolucionaria viva, como estatuas, fotos oficiales, nombres de calles o instituciones. Los y las que dirigen son personas y no dioses.
En nuestro país no existen fuerzas paramilitares ni escuadrones de la muerte, ni se ha usado nunca la violencia contra el pueblo, ni se realizan ejecuciones extrajudiciales, ni se aplica la tortura. Se cultiva la fraternidad y la solidaridad entre los hombres y los pueblos dentro y fuera del país.
Se educa a las nuevas generaciones y a todo el pueblo en la protección del medio ambiente. Los medios masivos de difusión se emplean en la formación de una conciencia ecológica. Nuestro país defiende con firmeza su identidad cultural, asimila lo mejor de las demás culturas y combate resueltamente contra todo lo que deforma, enajena y envilece. El desarrollo del deporte sano y no profesional ha conducido a nuestro pueblo a los más altos índices de medallas y honores a nivel mundial.
Las investigaciones científicas, al servicio de nuestro pueblo y de la humanidad, se multiplicaron centenares de veces. Producto de este esfuerzo, importantes medicamentos salvan vidas en Cuba y en otros países. Jamás se investigó ni elaboró arma biológica alguna, lo cual estaría en absoluta contradicción con la formación y la conciencia en que ha sido educado y se educa nuestro personal científico.
En ningún otro pueblo se enraizó tanto el espíritu de solidaridad internacional. Nuestro país apoyó a los patriotas argelinos en su lucha contra el colonialismo francés, a costa de afectar las relaciones políticas y económicas con un país europeo tan importante como Francia. Enviamos armas y combatientes para defender a Argelia contra el expansionismo marroquí cuando el rey Hassan II de ese país quiso apoderarse de las minas de hierro de Gara Yebilet, en las proximidades de la ciudad de Tinduf, en el suroeste de Argelia.
El personal completo de una brigada de tanques montó guardia a solicitud de la nación árabe de Siria entre 1973 y 1975 frente a las alturas del Golan, cuando esa parte del territorio fue injustamente arrebatada a aquel país.
El líder de la República del Congo recién alcanzada su independencia, Patricio Lumumba, acosado desde el exterior, recibió nuestro apoyo político. Asesinado éste por las potencias coloniales en enero de 1961, prestamos ayuda a sus seguidores. Cuatro años después, en 1965, sangre cubana se derramó en la zona occidental del lago Tanganyika, donde el Che, con más de cien instructores cubanos, apoyaron a los rebeldes congoleses que luchaban contra mercenarios blancos al servicio de Mobutu, el hombre de Occidente, cuyos cuarenta mil millones de dólares robados no se sabe en qué bancos europeos están guardados, ni en poder de quién.
Sangre de instructores cubanos se derramó entrenando y apoyando a los combatientes del Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde que, bajo el mando de Amllcar Cabral, luchaban por la independencia de estas antiguas colonias portuguesas.
Otro tanto ocurrió durante diez años ayudando al MPLA de Agostinho Neto en la lucha por la independencia de Angola. Alcanzada ésta, y a lo largo de quince años, cientos de miles de voluntarios cubanos participaron en la defensa de Angola frente al ataque de las tropas racistas surafricanas que, en complicidad con Estados Unidos y utilizando la guerra sucia, sembraron millones de minas, arrasaron aldeas completas y asesinaron a más de medio millón de hombres, mujeres y niños angolanos. En Cuito Cuanavale y en la frontera de Namibia, al suroeste de Angola, fuerzas angolanas y namibias y cuarenta mil soldados cubanos asestaron un golpe definitivo a las tropas surafricanas, que contaban entonces con siete bombas nucleares suministradas o ayudadas a producir por Israel con pleno conocimiento y complicidad del gobierno de Estados Unidos. Esto significo la inmediata liberación de Namibia, y aceleró tal vez en veinte o veinticinco años el fin del apartheid.
A lo largo de casi quince años, Cuba ocupo un lugar de honor en la solidaridad con el heroico pueblo de Vietnam, en una guerra bárbara y brutal de Estados Unidos, que mató a dos millones de vietnamitas, aparte de la cifra de heridos y mutilados de guerra; que inundó su suelo de productos químicos que han causado incalculables daños aún presentes.
Sangre cubana se derramó junto a la sangre de ciudadanos de varios países latinoamericanos, y junto a la sangre cubana y latinoamericana del Che, asesinado por instrucciones de los agentes de Estados Unidos en Bolivia, cuando se encontraba herido y prisionero y su arma había sido inutilizada por un balazo en el combate.
Sangre cubana de obreros de la construcción que estaban ya a punto de concluir un aeropuerto internacional que era vital para la economía de una pequeñísima isla que vivía del turismo, se derramó combatiendo en defensa de Granada, invadida por Estados Unidos con cínicos pretextos.
Sangre cubana se derramó en Nicaragua cuando instructores de nuestras Fuerzas Armadas entrenaban a los bravos soldados nicaragüenses que enfrentaban la guerra sucia organizada y armada por Estados Unidos contra la revolución sandinista.
Y no he citado todos los ejemplos. Pasan de dos mil los heroicos combatientes internacionalistas cubanos que dieron su vida cumpliendo el sagrado deber de apoyar la lucha de liberación por la independencia de otros pueblos hermanos. En ninguno de esos países existe una propiedad cubana. Ningún otro país en nuestra época cuenta con tan brillante página de solidaridad sincera y desinteresada.
Cuba predicó siempre con su ejemplo. Jamás claudicó. Jamás vendió la causa de otro pueblo. Jamás hizo concesiones. Jamás traicionó principios. Por algo fue reelecta, en julio de 2003, por aclamación, en el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, como miembro por tres años más de la Comisión de Derechos Humanos, integrando ese órgano de manera ininterrumpida desde hace quince años.
Más de medio millón de cubanos cumplieron misiones internacionalistas como combatientes, como maestros, como técnicos o como médicos y trabajadores de la salud. Decenas de miles de estos últimos han prestado servicios y salvado millones de vidas a lo largo de más de cuarenta años. En la actualidad, más de tres mil especialistas en medicina general integral y otros trabajadores de la salud laboran en los lugares más recónditos de 18 países del Tercer Mundo, donde mediante métodos preventivos y terapéuticos salvan cada año cientos de miles de vidas, y preservan o devuelven la salud a millones de personas sin cobrar un solo centavo por sus servicios.
Sin los médicos cubanos ofrecidos a la Organización de Naciones Unidas en caso de obtener ésta los fondos necesarios —sin los cuales naciones enteras y hasta regiones completas del África Subsahariana corren el riesgo de perecer—, los imprescindibles y urgentes programas de lucha contra el SIDA no podrían realizarse.
Cuba ha desarrollado técnicas para enseñar a leer y escribir por radio con textos hoy elaborados en cinco idiomas: creole, portugués, francés, ingles y español, que ya están siendo puestos en práctica en algunos países. Hemos concluido un programa similar en español, de excepcional calidad, para alfabetizar por televisión. Son programas ideados por Cuba y genuinamente cubanos. No nos interesa la exclusividad de la patente. Estamos en disposición de ofrecerlos a todos los países del Tercer Mundo, donde se concentra el mayor número de analfabetos, sin cobrar un solo centavo. En cinco años, los ochocientos millones de analfabetos, a un costo mínimo, podrían reducirse en un 80 por ciento.
Me paro aquí para no agobiar, pero podría seguir...
El balance es impresionante, ¿cómo cree usted que la historia lo juzgará a usted?
Es algo que no vale la pena preocuparse. ¿Sabe por qué? Porque ha cometido tantos errores esta humanidad, se han hecho tantos disparates, que si logra sobrevivir, lo cual está por demostrar, si logra sobrevivir, dentro de cien años la gente nos mirará como tribus de bárbaros y de incivilizados que no valdrá la pena recordar.
Quizás recordarán una etapa histórica en que la humanidad casi desaparece, que ocurrieron cosas terribles; pero cuando éramos unos bárbaros incivilizados. Ese es el concepto que tendrá de nosotros aquella generación. Las futuras generaciones nos mirarán como nosotros mirábamos al hombre primitivo, tengo esa convicción.
Entonces, carecerla de sentido ponerse a hacer un legado... Pienso así, sinceramente pienso eso. A mí me interesa más el prestigio que pueda tener el país, por la lucha, por la batalla, pero no vinculado a mi persona.
Mire usted, he leído muchas cosas. Bolívar y personalidades incluso muy eminentes... Napoleón hablaba de la gloria, era constante su preocupación por la gloria. Bien, hoy, en muchos países, casi se conoce más el nombre de Napoleón por el coñac que utiliza su nombre, que por todo o que hizo Napoleón. Yo estoy seguro de que si les hago un examen a los jóvenes adolescentes de tal y de cual país de quién era Napoleón, no saben ni cOmo se llamaba, y quizá sea más la gente que conozca que hay un coñac que se llama Napoleón y que es muy bueno. Entonces yo digo: ¿para qué preocuparse?
Hombres como Bolívar hablaban mucho de la gloria y yo he sido siempre un gran admirador de Bolívar, y una vez, en un discurso, en la universidad, dije: “Bolívar hablaba de la gloria, pero Bolívar no fue un conquistador de pueblos.” Alejandro fue un conquistador de pueblos, y un creador de imperios; de paso llevó el virus de la cultura, llamémoslo así, un virus positivo. Llevó cultura y todo lo demás. Bueno, también hay grandes personajes guerreros, Aníbal, Julio César, todos eran conquistadores, eran militares.
Si usted analiza, hace relativamente poco tiempo que a los jóvenes se les enseña que Shakespeare fue un gran escritor y un gran valor; que otros hicieron grandes obras de pintura; que otros fueron filósofos brillantes; otros fueron poetas brillantes, creo que hasta hoy no superados. En fin, a los de grandes méritos intelectuales, los grandes creadores de la música, la pintura, el teatro, la literatura y todo eso, los conocían muy pocos, y la historia que nos enseñaban a nosotros no mencionaba esos casos, sólo nos hablaban de Cristóbal Colon, Hernán Cortés, conquistador; Pizarro, Magallanes, que si le dio la vuelta al mundo; Napoleón; Drake el pirata; Jerjes, el emperador de los persas en las Termópilas; Julio César, Aníbal, todos aquellos guerreros y de Occidente, porque a los guerreros del Oriente no los conocía nadie.

lunes, junio 25, 2012

El club del barrio

foto: Telam
Cuando yo tenía 10, 11 años todavía jugábamos a la pelota en la calle. En mi caso, que vivía sobre Avenida Mitre, lo hacíamos unas cuadras más atrás: en Estomba, en Estrada, en la curvita entre Iberá y Hernán Cortés. O del otro lado de Mitre, en Rivadavia o Spurr. Pero muchas veces nos gustaba jugar con arcos (con redes) y entonces una de las posibilidades era ir a Arsenal. Las puertas del club, como todo club de barrio con muchos clubes, siempre estaban abiertas. 
Arsenal siempre fue el club de los Grondona, incluso cuando "los Grondona" no tenían la fama global de ahora. La ferretería todavía estaba ahí, posta. Pero también era el club de Sarandí, el más grande de los chicos como Esperanza, San Martín, Cultural, Crucesita Este, Villa Modelo, Bernasconi y tantos otros. Incluso más grande que el club Mitre, que alguna vez estuvo afiliado a AFA y de donde salió otro dirigente emblemático del Rojo como Pedro Iso.

El club del barrio. Los Grondona vivían en Sarandí, no en Puerto Madero. Don Julio no tenía chofer y por ahí pasabas caminando y lo veías tomando un café con un jovencísimo Burruchaga o con su amigo Di Pace en el Bar Sarandí, a 20 metros del Viaducto. Aprendí a reconocerlo como celebridad de Sarandí en esa época, un día que me levantó del piso, en la entrada a mi casa. Salí corriendo del ascensor hacia la puerta, con los botines puestos y me fui de ojete casi abajo suyo. Grondona entraba para visitar a una hija que vivía en el octavo piso, creo, y le aparecí como un líbero entregado al mano a mano con el nueve. Fue como si le hubiera ido a quitar la pelota con los pies hacia adelante, en una clara jugada con riesgo para el físico del adversario, dirían los comentaristas reglamentaristas; digamos que para amarilla, mínimo. Pero el viejo abrió las piernas, como si me hubiera estado esperando, y pasé por abajo suyo. Agachó la cabeza, me miró (yo no tenía más de 10 años), se río y le dijo algo a mi viejo, probablemente no más que "hola", ni siquiera un comentario sobre mi intempestiva y prometedora aparición. Lo recuerdo grandote, en camisa de mangas cortas, con manos pesadas, y dedos gordos, que se me clavaron en las axilas y me impulsaron hasta ponerme de pie y yo le dije gracias y el me acarició la cabeza y salí corriendo a la vereda y después mi viejo, en el auto, me dijo que ese señor era Julio Humberto Grondona, el presidente de la AFA, la "prestigiosa" AFA de fines de los 80 y principio de los 90, menos sponsoreada pero con Maradona en pleno olimpo napolitano, camorrero, merquero y glorioso, y con Bilardo ya pensando en amenazar al plantel de la Selección de tirar el avión si nos ganaban los negros de Camerún, algo así como ser River y perder con Arsenal. Arsenal de Sarandí.

Eramos chicos y vivíamos jugando al fútbol y en el contexto del típico sueño de llegar a Primera, Arsenal no estaba en los planes de ninguno de nosotros; simplemente porque Arsenal no representaba llegar a Primera. En Arsenal, en esa época, jugaban los buenos jugadores del barrio que habían fracasado en Independiente, Racing, Boca, incluso Quilmes o hasta Dock Sud,  y que no se habían dado por vencidos en su relación con el fútbol o que no sabían hacer otra cosa o algo así. Los que queríamos, mejor dicho sólo soñábamos, ni si quiera buscábamos, gritar un gol colgados del alambrado en una cancha con 30 mil tipos enfermos como vos de alegría, no teníamos intenciones de hacerlo en un club como Arsenal. 

No recuerdo, de hecho, que hubiera muchas diferencias entre Arsenal y Argentino de Quilmes. Incluso en la construcción sentimental del nombre no las hay: Arsenal DE Sarandí / Argentino DE Quilmes. Como si el sentido de pertenencia tuviese que estar enmarcado en un contexto un poco más impactante que los escasos logros deportivos por venir (El Porvenir es, o fue, el rival clásico de Arsenal: Gerli versus Sarandí, eso, se deben querer matar).

Arsenal nunca dejó de ser el equipo del barrio. Pero no hace mucho que Arsenal ya no es el equipo que entraba siempre en los cantos de las hinchadas en el papel de rival del desgraciado club al que se cargaba ("Vas a terminar los sábados jugando contra Arsenal") o el destino final de algún futbolista limitado ("Burro, no podés jugar ni en Arsenal"). Digo que Arsenal empezó a abandonar ese lugar mínimo, más o menos cuando "el fútbol" pasó a ser "el negocio del fútbol". Con la debacle de los otrora clubes grandes. La debacle y el saqueo, o viceversa.
¿Pero en Arsenal quién se iba a robar la plata de quién? Arsenal es un club, pero tiene dueño.

Y con esa plata de nadie Arsenal, con 55 años de historia, o sea menos que la edad de mi vieja, empezó a contratar buenos jugadores, y a sacar buenos pibes de las inferiores, y reconstruyó su cancha, y ganó una Sudamericana, y armó un equipo que goleó a Independiente de local y a Boca de visitante y se convirtió, con los ingredientes que quieras, en un equipo respetable que un domingo de invierno, en su estadio -lleno pero no colmado- ganó su primer campeonato. Sí, Arsenal campeón. Arsenal, el club cuya identidad nace de la mezcla los colores de Independiente y Racing. El segundo equipo de casi todos los de mi barrio, el equipo del barrio.
Arsenal ya no es una sintésis, ni un atajo, ni un consuelo de sábado a la tarde.
Es campeón del fútbol argentino.
Arsenal de Sarandí. Arsenal de Avellaneda, la ciudad del fútbol.
No hay nada raro en que suceda algo así.

martes, junio 19, 2012

Paul 70


Siempre he sentido esta cosa de él y yo; él sube al escenario, él es famoso, y después estoy yo, un simple chico de Liverpool. A los cincuenta y cuatro años este pequeño ser que llevo en mi interior todavía siente como ese chico que solía correr por las calles de Speke, juntar frascos de mermelada, construir pequeños diques en los arroyos del bosque. Todavía me le parezco mucho de adulto. Me siento como la persona que he sido desde que tengo memoria, desde los cinco o seis años; me siento ese mismo tipo. Bueno, lo soy, por supuesto. En realidad, todo lo que ha sucedido no me ha afectado tanto; ha afectado a la figura legendaria que yo podría representar.
De vez en cuando me detengo a pensar: "Soy Paul McCartney, mierda, ¡qué locura!". Ya sabes: ¡Paul McCartney! Hasta esas meras palabras suenan como una total leyenda. Pero no quieres pensarlo demasiado, porque termina por dominarte.
Paul McCartney, en Hace muchos años -Barry Miles - Emecé-.







Jenny Wren - Abbey Road Studios

lunes, junio 06, 2011

Día del periodista

"Lo que antaño fue un noble oficio para grandísimos periodistas (...) ahora está en manos de peones de la industria mediática que no buscan más que alabanzas, sirvientes extraídos de las clases media y alta. Desde su posición protegida y ventajosa tienen una visión tan limitada que apenas pueden imaginar dos tipos de historias sociales: 1) la fascinante vida de los ricos, famosos y poderosos; 2) las conmovedoras historias de las putas adictas al crack y los inmigrantes ilegales. Son los dos tipos de relato que entretienen o emocionan a la clase media sin amenazar el statu quo. Los hombres y mujeres que trabajan como productores y realizadores de estas historias no tienen la menor idea de que a ellos también les han lavado el cerebro, como a cualquier trabajador pobretón. Y si son conscientes de ello, puede que no les importe mucho, ya que por este medio han conseguido montarse una vidita confortable y hasta un poquito glamorosa."
Joe Bageant (de Crónicas de la América profunda-escenas de la lucha de clases en el corazón del imperio).

martes, mayo 10, 2011

Henry Miller y una carta

Amenazado seriamente por el microblogging y la pereza intelectual de quien lo rellena(ba) cada tanto, El Sitio de la Nada intenta un nuevo regreso. De a poco. Es decir, la flojera del autor se mantiene vivaz, asi que una pieza exquisita pieza ajena sirve para enmarcar este regreso.

 Es una carta que Henry Miller le responde a Lucía Evans, una periodista o investigadora, supongo yo, excusándose (aparentemente) por no aportar material sobre el francés Louis-Ferdinand Céline.

Estimada señorita Evans:
   El problema es que no puedo centrarme lo suficiente como para escribir algo que valga la pena mientras viajo... y he estado viajando mucho durante los últimos meses. Todo lo que puedo sugerir es usar algo que ya haya escrito sobre Céline. Tal vez New Directions podría ayudarla en ese caso... o si no, el señor Thomas Moore, secretario de la ""Sociedad Literaria Henry Miller", 121 North 7th St. Minneapolis Minenesota. El acaba de revisar todos mis libros. Yo mismo nunca sé dónde está nada. Adoraba la escritura de Céline, y le debo mucho. Pero no me siento demasiado mal por no ofrecerle algo para estos postmortem. Hice todo lo que pude por él mientras estaba vivo. Ahora que está muerto, ¿qué importancia tienen todas esas palabras? Los que se sientan atraídos por su obra lo estarán de todas maneras, sea homenajeado o no. ¿No le parece? (Supongo que no). De algún modo me hace pensar en funerales, en estar de pie junto a la tumba arrojando flores en la fosa vacía. Algo que nunca pude hacer. En realidad, nunca voy a bodas ni a funerales.
   Disculpe esta larga explicación. Céline todavía vive en mí, y siempre vivirá. Eso es lo importante.

Sinceramente,
Henry Miller


PD: Mañana vuelvo a partir hacia lugares desconocidos.

sábado, diciembre 11, 2010

Diciembre


Keep you doped with religion and sex and TV,
And you think you're so clever and classless and free,
But you're still fucking peasents as far as I can see,
A working class hero is something to be,
A working class hero is something to be.
There's room at the top they are telling you still,
But first you must learn how to smile as you kill,
If you want to be like the folks on the hill,
A working class hero is something to be.
A working class hero is something to be.
If you want to be a hero well just follow me,
If you want to be a hero well just follow me.
 
Working Class Hero
John Lennon
oct 1940 - dic 1980


foto: del autor, Central Park, NYC - sept 2010

viernes, octubre 29, 2010



Hoy saldrás del carbón y del rocío.
Hoy llegarás a sacudir las puertas
con manos maltratadas, con pedazos
de alma sobreviviente, con racimos
de miradas que no extinguió la muerte,
con herramientas hurañas,
armadas bajo los harapos.

Pablo Neruda



fotos: Diego Giudice / Martín Acosta

lunes, octubre 11, 2010

A propósito de hoy (incluido el 12 de Octubre)

A TODO ESTO



Qué fue de los deberes humanos


Ofrezco la palabra


Mucho se habla de derechos humanos


Poco


Nada casi de los deberes humanos:


Primer deber humano


Respetar los Derechos Humanos




Extracto de un discuros del poeta Nicanor Parra

domingo, octubre 10, 2010

Nobel

"Espero que me lo hayan dado por mi obra literaria".








Mario Vargas Llosa
Octubre, 2010.

jueves, agosto 26, 2010

Mail

De: J.C.D.
Para: Fero Soriano
Asunto: un hombre solitario


Ayer, para cortarla SOLO POR 24 HORAS con la droga llamada The Sopranos, tuve la poco feliz idea de alquilar "Un hombre solitario*" con este muchacho Douglas.


1) Nunca me lo banqué pero no sé por qué le aposté un cospel.
2) Me equivoqué.
3) Sobre la película puedo decir muchas cosas. Diré sólo una: una pavada.
4) Algunas preguntas: a) puede un tipo -durante toda la película y en diferentes situaciones- usar sólo una camisa negra ( y en exteriores agregar un saco o una campera negra)???
b) puede no despeinarse en toda la película, ni siquiera cuando se despierta? Eso sólo le cabe a Carlitos Gardel!!!
c) puede --en la mitad de toda la película, cuando no usa la camisa negra- estar mostrando 40 veces su pechito argentino?
d) puede una actriz como Susan Saradon haberse puesto unas tetas a lo Moria Casan y "lucirlas" junto al estire de cara??
e) puede un tipo de 60 largos levantarse a todas las minas que quiere, en cualquier situación? aclaro: todas están buenas y todas podrían ser sus hijas.

Conclusión:
Sarandon y Douglas están viviendo un viejazo total.
Douglas es un pelotudo engreído y, claro, un actor mediocre.
Douglas es el Raúl Taibo de Hollywood.


GRACIAS POR EXISTIR TONY SOPRANO!!!


* Nota de El sitio de la nada: "El hombre solitario" se estrena hoy en cines argentinos, se sugiere no indagar en los mecanismos comerciales que utiliza el videoclub donde alquila JCD.

lunes, agosto 23, 2010

Atrás

Sentado en el suelo de un patio de baldosas frías empezó a enumerar los años perdidos. "Tiro a la basura cada uno de mis días", susurró después de cuatro segundos de silencio, mirando cómo en el vaso de Fernet dos hielos se transformaban en rastros gélidos de algo que ya no volverá a ser.

lunes, junio 21, 2010

Te invito a mi fiestita

El otro día me llegó un mail de gente amiga. Y ya el subject me angustió: "fiesta de disfraces". Me deprimen terriblemente las fiestas de disfraces: primero porque no entiendo cuál es el motivo (ni en Carnaval) de camuflarnos para divertirnos, si es que damos por entendido que en la fiesta a la que nos invitan nos está garantizada la diversión (y de hecho, este no era precisamente el caso).
Ni si quiera respondí.

¿Pero por qué tengo que ir disfrazado del Chapulín colorado si puedo disponer de la comodidad cotidiana del jean y las Converse? Y eso que no quiero hablar de aquellos que ¡alquilan! disfraces renunciando de esa forma incluso a la creatividad, único argumento posiblemente válido, pero absolutamente extinguido en nuestra sociedad-consumidora-de-fiestas-de-disfraces (el que va a una fiesta de disfraces no es creativo, es una verdad indiscutible esa). De última, puedo entender una fiesta de disfraces entre actores, personas que necesiten no salir del rol, personas que tomen como algo normal un acontecimiento absolutamente anti natural. Si querés disfrazarte, hacete actor.

Además, hay algo más profundo de las fiestas de disfraces que me inquieta, diría que hasta me enfurece: la discriminación. Las fiestas de disfraces son segregacionistas. ¿Alguien se anima a hacer la prueba de ir a una fiesta de disfraces sin disfraz? ¡Cuántos van a ser los oportunos que te deliren o que simplemente te pregunten por qué tu no-atuendo, cuántos serán los que te traten de aburrido! ¡Aburrido! Son los mismos que te tratan de aburrido porque te gustan las películas en blanco y negro, porque leés a John Berger o escuchás algo que no sea reggaetón.
Entonces, si no te gusta disfrazarte, te invitan en realidad a que no vayas, te expulsan de la presunta diversión.

No entiendo las fiestas de disfraces.
De hecho, suelo ir sólo a una clase de fiestas de disfraces: los casamientos.

jueves, mayo 20, 2010

El idiota

Me quedé pensando en lo que dijo el senador radical Sanz sobre que la Asignación Universal por Hijo hizo que aumentaran el consumo de droga y el juego.

Pensaba: ¿Por qué proyecta Sanz en los pobres lo que él haría (o hace) con unos mangos de más (para no hablar de la cantidad de merca que se toma bajo la cúpula del Congreso)? ¿Quiénes son los que consumen más drogas y se juegan la guita en el Casino? ¿Los pobres o los que tienen de sobra? ¿El Conrad está en Punta del Este o en la villa 1-11-14?

Dos datos
-Sanz es radical y mendocino... como Cobos.
-Las escuelas reciben 25% más de chicos desde que existe la Asignación Universal por Hijo.

viernes, abril 09, 2010

Olas

Jugar en el mar. Volver a lo más vibrante de la infancia: ser revolcado por las olas, montarse a ellas, acercarse a la orilla a gran velocidad (la misma con que se escurre la niñez).
Enfrentarlas y que la cresta se cierre justo sobre nuestras espaldas (y tal vez, sentir que ese estampido nos chupa los piés), mirar dentro nuestro el vértigo que genera que exploten encima.

Revivir aquellas tardes y mañanas esperando la próxima gran ola agarrado a las manos de mi viejo.

Sin él. Con él.

lunes, enero 25, 2010

Semejanzas

Cualquier semejanza con la realidad (argentina) no es mera coincidencia.


"La caja de resonancia fundamental de este México de los poderosos está en los medios electrónicos de comunicación. Pero, lejos de ser sólo un eco de lo que la clase política dice, la televisión y la radio adquieren voz propia y, sin que nadie lo cuestione, se convierten en la voz principal. La agenda nacional no la marcan los grandes problemas del país, vaya, ni siquiera los líderes políticos. No, las campañas electorales y las agendas gubernamentales van de acuerdo con las programaciones radiales y televisivas. La comunicación electrónica no difunde noticias, las crea, las alimenta, las hace crecer, las aniquila. La diferencia entre las opciones partidarias en tiempos de elección no está en los proyectos de Nación que sustentan unas y otras, sino en el tiempo que consiguen en los medios. [...] Es palpable la existencia de dos países: el que vive en los titulares y el que transcurre "off the record", fuera de los noticieros y las exclusivas."*

"En estos lugares se comentan entre ellos mismos, se saludan entre ellos mismos [...], se dicen mutuamente: 'somos la conciencia del nuevo poder, somos necesarios porque nosotros decimos que somos necesarios, el Poder necesita alguien que ponga en prosa y en verso intereses económicos y sus facturas, lo que nos hace diferentes de los bufones es que nosotros no contamos chistes, los explicamos".**


Fragmentos de "¿La Agenda Nacional a la sección de "Espectáculos"?"* y de "La clase política y sus convocados: clero, ejército, medios, intelectuales, lo organismos internacionales" **, de En algún lugar de la Selva Lacandona. Aventuras y desventuras de Don Durito.

Subcomandante Insurgente Marcos. Marzo de 2000.

viernes, enero 22, 2010

Una tarde por la calle Bucareli

Todos esos días en los que las hojas y las letras me agarraron del brazo hasta ponérmelo morado, y yo -como antes con Horacio Olivera y otros tantos (anti)héroes de mi literatura- deseaba ser Arturo Belano pero en realidad lo que estaba queriendo y sufriendo era escribir como Roberto Bolaño, escribir mis Detectives Salvajes o aunque más no fuera una línea de esa tremenda novela, todos esos días, digo, también pasé por un México DF que no conocía pero que empezaba a transitar.

Belano y Bolaño me pasearon por el Paseo de la Reforma, por la Zona Rosa y, sobre todo, me sentaron en una silla del Café Quito, en la calle Bucareli, donde García Madero se juntaba ansioso con los poetas realvisceralistas.

Y un día llegué a la Ciudad de México. Y uno de esos días, en los que caminaba perdido y exhausto por el Paseo de la Reforma, decidí perderme hasta encontrar la calle Bucareli.

Caminé buscando el Café Quito, entre una seguidilla extraña de talleres y casas de repuestos de autos, veredas manchadas de aceite, menos parecidas las cuadras al DF que a las calles interiores de Sarandí. Diez, veinte cuadras y nada. Encontré un café que daba para eso de "un poco de mugre y sillas vacías donde podrían esconderse un personaje así y su creador", seis mesas vacías, una ocupada con dos hombres transpirados, mirando en silencio la televisión.

Pero el café no era Quito ni nada que supusiera ni una tibia relación con Ecuador. No tenía nombre. Así que pensé definitivamente, que el Quito en cuestión habría desaparecido, o que jamás existió.

Ahora, atrapado por el cinismo, aguardando una catástrofe o que no pase nada, pasada la medianoche en la vacía y enorme redacción de un diario, con televisores encendidos que nadie ve, con presentadoras de (malas) noticias que nadie escucha (porque no hay nadie), con el fantasma del periodismo, muertecito, cuerpo caliente, dando vueltas por mi consciencia, indago en las letras chilenas.

Empiezo por Lemebel y enseguida doy con una foto suya junto a Bolaño.

Y, todo tan hipertextual, de ahí vuelvo al autor de 2666 y entonces, un año después me entero por la wikipedia que el café Quito era el café La Habana en realidad, una ficcionalización más, nomás. Y me entero de algo mucho peor: que en el Café La Habana no sólo se sentaba Bolaño. También lo frecuentaron Octavio Paz y Carlos Fuentes y Fidel y el Che pensaron allí la revolución cubana.

Bucareli y Morelos. La esquina exacta de una calle que caminé entera, la esquina que no ví, que ignoró mi desconocimiento.

Entonces entro al google maps. Y escribo: "bucareli y morelos". Y hacia allí me lleva de nuevo esta temible modernidad del street view, en la que uno puede caminar, ver y en un par de minutos sentir cada rincón de cada calle.

Y ahí lo ví: el Café La Habana, y toda su fealdad moderna, su espacio, su lejanía con mi imaginación desmesurada.
El Café La Habana. El mismo lugar donde entré y pedí permiso para ir al baño. Y del cual me fui, rápido, para seguir buscando el Café Quito, antes de que se hiciera de noche.


Ver mapa más grande

lunes, enero 18, 2010

El valor de una imagen (y de mil palabras)

chilenos festejan el triunfo de Piñera en las presidenciales 2010 con un busto del genocida Augusto Pinochet



Carta de Lemebel a Piñera


Demasiado barato quiere comprar este paisito, don Piñi; usted que va por la vida tasando y preguntando cuánto vale todo. Y de un guaracazo se compra medio Chiloé, con botes y palafitos incluidos. Con cerros, bosques y ríos, hasta que se pierde la mirada en la distancia, le pertenece a usted.


¿Cómo puede haber gente dueña de tanto horizonte? ¿Cómo puede haber gente tan enguatada de paisaje? Me parece obscena esa glotonería de tanto tener.


Me causa asombro que, más encima, quiera dirigirnos la vida desde La Moneda.


Muy barata quiere rematar esta patria, don Piñi, y sólo con un discurso liviano de boy scout buena onda. Pura buena onda ofrece usted, don Piñi boy, como si estuviera conquistando al populacho con maní y papas fritas. Nada más, el resto pura plata; empachado de money, quiere pasar a la posteridad sólo por eso. Porque cuando cita mal a Neruda se nota que a usted le dio sólo para los números y no para la letra. Es decir, usted es puro número y cálculo, señor Piñi, poca reflexión, poco verbo, poca idea, aunque esa es la única palabra que usa entre sus contadas palabras efectistas. Buena onda y futurismo. Las heridas se parchan con dólares. La memoria queda atrás como una tétrica película que olvidar. Sin vacilar marchar, que el futuro es nuestro (parece himno de la juventud nazi). Así arenga usted a este pueblo embelesado con los adelantos urbanos hechos por la Concertación. Nadie sabe para quién trabaja, y usted la encontró lista. O sea, usted se pasa de listo, don Piñi.


Quiere hacernos creer que siempre fue demócrata, pero lo recordamos clarito sobándole el lomo a la dictadura, haciéndole campaña a Büchi, amigote de la misma patota facha que le anima la campaña. Los peores, la gorilada del terror. Parece que este suelo nunca aprendió la lección, ni siquiera a golpes, y con facilidad se traga el sermón de la derecha pinochetista, ahora remasterizada con piel de oveja neoliberal. Pero son los mismos de entonces, soberbiamente gozando los privilegios de la democracia que conseguimos nosotros, y sólo nosotros, porque también yo dudo que en el plebiscito votara que NO simpatizando por la derecha. Mire usted qué fácil le resultaba tratar de transformar el Mapocho en un Sena con sauces. Puro arribismo, intentar esticar con terracitas y botecitos parisinos a nuestro roto Mapocho, quizás lo único rebelde que le va quedando a esta ciudad.


Qué delirio, míster Piñi, ¿por qué no se va a Europa si cacha que nunca va a poder blanquear la porfiada cochambre india de nuestra raza?


Quizá todo el país se acuerda de usted formando parte de la nata panzona del derechismo empresarial. Por entonces, en aquella época de terror, quien hacía fortuna de alguna manera era a costa de las garantías de la represión. Usted llenaba sus arcas, don Piñi, y nosotros sudábamos la gota gorda, o la gota de sangre. Fíjese que no se nos ha olvidado, y nunca se nos olvidará, aunque a usted le reviente que el pasado aflore cuando menos se lo espera.


A usted ni a sus yuntas de pacto les conviene el pasado, por eso miran turnios y amnésicos al futuro. Su discurso Disneyworld, míster Piñi, no resiste análisis, y sólo el arribismo miamista de algunos chilenos le compra su receta de vida fácil, su filosofía banal de texano paticorto. Usted me recuerda a Bush, a Menem, Piñito. Es la nueva derecha titiritesca y farandulona. Puro show, pura foto tecnicolor de mundo feliz con sus sombreros republicanos en el Crown Plaza.


Pero le falta la cultura a su centroderecha inmediatista. No hay peso intelectual en su carnavaleo de propaganda. Nada más que modelos tetudas y parientes de hippysmo revenido. Demasiado barato quiere rematar este país, Piñito. Ni siquiera basta con su cátedra fantasma en las aulas de Harvard.


Tampoco, usar de propaganda la limosna que puso por mi amiga Gladys en sus últimos momentos; eso es muy feo, y de mal gusto. Sobre todo para usted que es tan humanista cristiano. Porque usted es pillo, Piñín. Quiere sacar adherentes de todos lados, como si este país fuera sombrero de mago.


Lástima que la oferta de su vanidosa feria de variedades huele a ventaja populista. Nada más, don Piñi; el resto, esperar con cueva lo que ocurra.


El gran cronista y escritor chileno Pedro Lemebel dio a conocer esta carta abierta a Santiago Piñera, el candidato de derecha de la Coalición por el Cambio que ayer, 17 de enero, ganó las elecciones presidenciales chilenas.*

foto: AFP

martes, enero 12, 2010

Superación

This is a train
to be born again
this is a train
this is a train
this is a train
this is a train of thought
get on the train
get on the train
get on the train
to the Mystic Church
to the Brotherhood of the Light
to the Light of the Head
Where we can be free
get on the train
get on the train
get on the train
i believe i've transcended
i do believe
i've transcended
to be born again

i have transcended
i've transcended
i've transcended TIME

Van Morrison

sábado, diciembre 26, 2009

2.0

Te dio en el centro de tu espalda. Lo estoy viendo. Te estalla una vértebra y te calcina. Estás temblando con tus ojos abiertos, invadidos por lágrimas teñidas de sangre. Ahogada por la espuma que explota en tu boca, se te escapa el ayudame, se te muere inundado, se cierran también tus oídos, solo sentís frío. Y estás leyéndome, consciente pero incrédula frente a la computadora, con lo último que te queda de los vivos. Yo adivino, sigo, huelo tu desgracia. Converso con tu muerte, 2.0 as never before.

martes, diciembre 01, 2009

Víctima

"Estamos en un mundo en el que hay
500 millones de gente acomodada
y 4.500 millones de pobres.
Bueno, así evidentemente, este mundo
es una olla de presión que va a estallar
y no siempre va a haber un Lula
que podamos elegir".
Ignacio Ramonet


1. ¿Qué pesa más: el collar de perlas, la billetera llena o el estómago vacío?

¿Qué duele más: ver a ese señor horrible de barba larga y costras en los pies sucios durmiendo bajo la marquesina de una farmacia en la avenida Santa Fe, tapado con cartones y diarios, o que haya que meter la mano por entre las rejas para pagarle el chocolate caro al quiosquero de la misma avenida?

¿Qué lastima más: ver todas esas cuatro por cuatro de vidrios oscuros andando su obsenidad o que los cartoneros ocupen todas las noches dos carriles de la avenida Córdoba para, así, aspirar a comer algo con lo que recauden de lo que vos y yo y el vecino tiramos a la basura?

Lo que duele, lastima y pesa es escucharlo a Tinelli hablar entre culos de cotillón y purpurina de lo peligroso que es vivir en este país.

2. ¿Peligroso para quién?

(atención: Tinelli sabe muy bien lo que dice).

3. Es horrendo enterarse todos los días de que alguien muere porque otra persona le quita la vida mientras intenta quedarse con su plata. Es espantoso y penalmente condenable. ¿Pero qué tenemos para decir del derecho a vivir dignamente que les corresponde a todos esos menores que son agarrados siempre después y nunca antes? ¿A quiénes les importan esos menores antes de que maten por 30 pesos? ¿Alguien se anima a decir que todos esos chicos adictos al paco, supervivientes de la crueldad de las diferencias, nacieron para matar? ¿Alguien se anima a decir que ellos no preferirían haber terminado el colegio, ir los domingos al club con sus padres, de vacaciones en enero, comer turrón hasta reventar en Navidad?

4. Susana quiere matar a los que matan.
Pero la ecuación es de primer grado: si matamos a los que matan alguien va a venir a matarnos a nosotros por haber matado. El que mata tiene que morir. Esa frase dice eso. No lo digo yo. Lo dice Susana, que sabe muy bien lo que dice.

5. Y Tinelli pide a gritos: algo hay que hacer. Porque seguramente Tinelli se siente una víctima de la inseguridad. Como vos, como TN, como Mirtha.
Ok. ¿Hacer algo con quién? Eso es lo que no dice Tinelli, que sabe muy bien lo que dice.
Y lo que no dice.

6. Hay que hacer algo para que se acaben las víctimas. ¿Pero, quién es la verdadera víctima?
¿Quién les da la seguridad de una vida digna a todos esos chicos que salen a matar por un poco de paco?

7. Estoy seguro de que cuando Tinelli dice “algo hay que hacer” no se refiere a darles de comer, de trabajar, de estudiar a estos chicos. Tinelli, insisto, sabe muy bien lo que dice.
"Algo hay que hacer" me suena mucho más a aquello de otra época. Aquello que muchos han dicho con espuma blanca en la boca, con el odio insensato brotándoles del alma, aquello de “algo habrán hecho”, mientras este país perdía hijos, padres, nietos, cerebros inteligentes.

Algo hay que hacer. Algo habrán hecho.

Así se hunde en la miseria este país. Que siga la fiesta miserable.